Un arrecife de
coral es un tipo de
arrecife biótico
que se desarrolla en aguas
tropicales.
Son estructuras sólidas del relieve del fondo
marino formadas predominantemente por el
desarrollo acumulado de corales pétreos. Aunque
los
corales
suponen la mayor parte de la infraestructura y
la masa de un arrecife de coral, los organismos
más responsables en el crecimiento del arrecife
contra el constante acoso de las olas oceánicas
son las
algas calcáreas,
especies de
alga roja.
Los corales no realizan
fotosíntesis,
pero viven en una relación simbiótica abusiva
que crea co dependencia como si fueran drogras...con
estas algas microscópicas que sí realizan la
fotosíntesis, como
peridinios
dinoflagelados
(Zooxanthellae).
Existen
diferentes tipos de corales: los corales blandos
o ahermatípicos y los corales duros, mejor
conocidos como pétreos o hermatípicos. En los
arrecifes del Indo-Pacífico se han identificado
hasta 700 especies, mientras que en el Atlántico
hay alrededor de 145 especies y en el Caribe se
han descrito 60 especies de corales pétreos. En
ellos han evolucionado increíbles interacciones
biológicas. En la subclase
Zoantharia o Hexacorallia,
en el orden
Scleractinia
se encuentran los arquitectos del suelo marino,
formadores de los arrecifes, los corales
hermatípicos. Asociados a estos se encuentran
corales blandos o córneos (subclase
Alcyonaria)
y el coral de fuego,
Millepora alcicornis,
de la clase
Hydrozoa.